Logística de transporte pensada para operaciones con vehículos propios: planifica viajes y rutas, asigna conductores, lleva el mantenimiento de cada unidad y controla el consumo de combustible. Toda la operación de flota en un mismo tablero.
Muchos negocios en Guatemala reparten con su propia gente: es más barato, más rápido dentro de la ciudad y permite cobrar en el momento. Lo que se pierde frente a una paquetería es la trazabilidad: nadie sabe dónde va el repartidor, a qué hora entregó, ni queda constancia de que entregó.
El módulo de entregas de Petros le da a la operación propia esa misma trazabilidad. Cada entrega se crea desde el pedido con su dirección completa —incluida la colonia o zona y las referencias, que es lo que el repartidor de verdad necesita para encontrar la casa— y se asigna a un repartidor, que trabaja desde su propio portal en el teléfono.
Desde ese portal el repartidor va marcando los hitos de su ruta, y cada hito se guarda con el lugar donde ocurrió. Al entregar, manda la prueba: foto y firma. Esa evidencia llega a la pantalla de la oficina, que es donde se atiende el reclamo del cliente que dice que no le entregaron, y convierte una discusión en una consulta de treinta segundos.
Hay una lección que se aprendió operando: la dirección que se le pasa al repartidor no puede ser una versión resumida de la del pedido. Antes se armaba con calle, municipio y departamento, y dejaba fuera la zona y las referencias, así que el repartidor salía sin la mitad de la información y llamaba al cliente para preguntar. Ahora va completa, porque el costo de una dirección incompleta lo paga el repartidor en la calle.
Y al repartidor se le puede avisar por el mismo canal por el que se comunica todo el mundo: su conversación de WhatsApp, creada o reutilizada desde la bandeja del sistema. Exigirle a alguien que revise un portal cada diez minutos no funciona; mandarle el mensaje donde ya está mirando, sí.
Un cliente llama el viernes diciendo que su pedido del miércoles nunca llegó. Lo que la oficina tiene a la vista:
| Concepto | Monto | De dónde sale |
|---|---|---|
| Entrega asignada | Con su repartidor | Y su fecha |
| Hitos de la ruta | Con su ubicación | Dónde pasó cada uno |
| Hora de entrega | Registrada | No recordada |
| Foto de la entrega | Visible en la pantalla | Enviada desde el portal |
| Firma | También | De quien recibió |
| Tiempo de la consulta | 30 segundos | En vez de llamar al repartidor |
Sin evidencia, este reclamo se resuelve llamando al repartidor a preguntarle si se acuerda de una entrega de hace dos días, y termina casi siempre con el negocio reponiendo el pedido por las dudas. Con evidencia, es una consulta, y el cliente recibe una respuesta concreta.
Ejemplo ilustrativo. La empresa es ficticia; las tasas, los decretos y las fórmulas son los que Petros aplica de verdad.
Sí, es exactamente para eso: entregas con repartidores propios, con su asignación, su ruta y su evidencia de entrega, con la misma trazabilidad que da una paquetería pero sobre la operación del negocio.
Su propio portal en el teléfono, con las entregas asignadas y la dirección completa —calle, zona o colonia, municipio, departamento y referencias—, que es lo que de verdad hace falta para encontrar una casa en Guatemala.
Sí: el repartidor manda foto y firma desde el portal, y esa evidencia se ve en la pantalla de la oficina, que es donde se atiende un reclamo. Además, cada hito de la ruta queda registrado con el lugar donde ocurrió.
Se le puede escribir por su conversación de WhatsApp desde el propio sistema, en lugar de depender de que revise el portal cada tanto. El mensaje llega donde la persona ya está mirando.
Sí. Cada pedido puede despacharse con el transportista o con la entrega propia según convenga —normalmente la ciudad con gente propia y el interior con paquetería— y ambas se gestionan desde la misma pantalla de órdenes.
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