Cotizaciones con plantillas listas (clásica, mínima y moderna), PDF y un link público por token: el cliente lo abre sin login, revisa la propuesta y la acepta. Cuando dice que sí, la cotización aceptada se convierte en venta sin recapturar nada.
La cotización es el momento en que se gana o se pierde una venta grande, y sin embargo suele ser lo peor armado del proceso: se hace en un documento suelto, se manda por correo, el cliente contesta a los cuatro días y nadie sabe en qué quedó ninguna de las otras doce que se mandaron ese mes. Y cuando el cliente acepta, alguien vuelve a escribir línea por línea la misma cotización para convertirla en venta.
En Petros la cotización tiene estado y ese estado es el que ordena el trabajo: borrador, pendiente de autorización, autorizada, enviada, aceptada, rechazada, vencida, convertida o anulada. El tablero muestra el pipeline vivo —lo que está en juego— y el listado permite buscar en todo, incluido lo cerrado. Los filtros son los mismos en el listado, en el tablero y en la exportación, de modo que las tres vistas nunca muestran conjuntos distintos de lo mismo.
Hay un control que separa a un sistema de cotizaciones de un generador de documentos bonitos: la autorización. La empresa puede definir que una cotización requiera visto bueno antes de enviarse o convertirse cuando pasa de cierto monto o cuando el descuento supera cierto porcentaje. Eso evita la conversación incómoda de descubrir después que se cerró un negocio con un descuento que nadie aprobó.
Para presentarla hay tres plantillas —clásica, mínima y moderna— y un PDF que se puede descargar o adjuntar. Pero la forma que más cierra ventas es el enlace público: un vínculo con su propio token que el cliente abre sin usuario ni contraseña, desde el teléfono, para ver la propuesta y aceptarla. No hay que explicarle a nadie cómo entrar a un sistema para que diga que sí.
Y cuando dice que sí, la cotización aceptada se convierte en venta sin volver a capturar los productos, las cantidades, los precios ni los descuentos negociados. Ese es el punto donde se pierden más márgenes en las pymes: en la transcripción, donde un descuento se copia mal o una línea se queda afuera.
Un vendedor de Distribuidora La Mayoría arma una propuesta grande con un descuento fuerte para ganar la cuenta. La empresa tiene puesto un umbral de autorización, así que el camino es este:
| Concepto | Monto | De dónde sale |
|---|---|---|
| Total de la cotización | Q 38,500.00 | Por encima del umbral de monto |
| Descuento aplicado | 18% | Sobre el total de lista |
| Estado inicial | Pendiente de autorización | No se puede enviar todavía |
| Tras el visto bueno | Autorizada | Queda habilitada para enviarse |
| Enlace público | Enviado al cliente | Lo abre sin usuario, desde el teléfono |
| El cliente acepta | Aceptada | Queda registrada la aceptación |
| Conversión | Venta generada | Con los mismos precios y descuentos |
El descuento del 18% quedó autorizado por quien podía autorizarlo, y llegó intacto hasta la venta. En el circuito de siempre —documento suelto, correo, transcripción a mano— ese mismo 18% se aprueba de palabra y se copia mal, y el margen real del negocio no se parece al que se creyó estar dando.
Ejemplo ilustrativo. La empresa es ficticia; las tasas, los decretos y las fórmulas son los que Petros aplica de verdad.
No. Cada cotización tiene un enlace público con su propio token que el cliente abre directamente, sin usuario ni contraseña, desde la computadora o el teléfono. Ahí ve la propuesta completa y puede aceptarla.
Sí. La empresa define un umbral de monto y un umbral de porcentaje de descuento; cuando una cotización los supera, queda pendiente de autorización y no se puede enviar ni convertir hasta que alguien la autorice. Por debajo del umbral, el circuito sigue normal.
La cotización aceptada se convierte en venta con sus productos, cantidades, precios y descuentos, sin volver a capturarlos, y su estado pasa a convertida para que no se vuelva a trabajar por error.
Sí, en el tablero por estado, que muestra el pipeline vivo: borrador, pendiente de autorización, autorizada y enviada. Lo cerrado —aceptada, rechazada, vencida, convertida o anulada— se consulta en el listado, que se filtra por número, cliente, NIT, estado, sede, vendedor, origen y rango de fechas.
Hay tres plantillas de presentación —clásica, mínima y moderna— para elegir según el cliente y el tipo de propuesta, y el documento se puede descargar en PDF además de compartirse por el enlace público.
15 días gratis. Sin tarjeta. Sin contratos.
Crear mi empresa en Petros