Un cliente de correo completo dentro del CRM: recibe por IMAP, envía por SMTP y vincula cada correo al cliente por su email. Implementación nativa, sin depender de extensiones de correo del servidor, con contraseñas cifradas.
El correo sigue siendo donde ocurre la venta formal: la cotización que el cliente reenvía a su jefe, la orden de compra, el reclamo por escrito. Y sigue viviendo fuera del ERP, en la bandeja personal de cada quien. Cuando el vendedor se va, esa conversación se va con él; cuando hay que saber qué se le prometió a un cliente, hay que pedirle a alguien que busque en su correo.
Petros trae su propio cliente de correo, conectado por IMAP para leer y por SMTP para enviar, con las cuentas de la empresa configuradas por el administrador. No es un reenvío ni una integración con un servicio de terceros: la bandeja está dentro del ERP, al lado de los clientes, las cotizaciones y las cuentas por cobrar.
Las contraseñas de cada cuenta se guardan cifradas, y cada cuenta lleva sus propios datos de servidor: host, puerto y tipo de seguridad, tanto para leer como para enviar. Eso permite conectar el correo que la empresa ya tiene, con su dominio, en lugar de pedirle que cambie de proveedor o que use una dirección ajena a su marca.
La bandeja se comporta como una bandeja: carpetas, buscador, selector de cuenta cuando hay varias, y la lista de mensajes con la convención de fechas que uno espera —la hora si llegó hoy, el día y el mes si llegó este año, la fecha corta si es más viejo—, escrita en el idioma de la empresa y no en el del navegador de quien mira.
El valor no está en tener otro lector de correo: está en dónde vive. Un correo al lado de la ficha del cliente, de su estado de cuenta y de sus cotizaciones es un correo que cualquiera del equipo puede retomar. Esa es la diferencia entre que la relación con el cliente sea de la empresa o del vendedor que la atiende.
Una consulta que llega por correo un martes, atendida en los dos escenarios:
| Concepto | Monto | De dónde sale |
|---|---|---|
| Con el correo afuera | En la bandeja del vendedor | Nadie más lo ve |
| Si el vendedor no está | Se contesta cuando vuelve | O no se contesta |
| Al pedir su historial | Hay que preguntarle a él | Y esperar |
| Con el correo adentro | En la bandeja de la empresa | Con el cliente al lado |
| Si el vendedor no está | Lo toma otro | Con todo el contexto a la vista |
| Al pedir su historial | Está en la ficha | Junto a ventas, saldo y cotizaciones |
No es una diferencia de funciones, es una diferencia de propiedad. La empresa que tiene el correo adentro puede sobrevivir a que se vaya un vendedor sin perder las conversaciones que ese vendedor tenía abiertas, que suele ser justo lo más valioso que se lleva consigo.
Ejemplo ilustrativo. La empresa es ficticia; las tasas, los decretos y las fórmulas son los que Petros aplica de verdad.
No. Se conecta el correo que la empresa ya tiene, con su propio dominio, indicando los datos de servidor para leer por IMAP y enviar por SMTP: host, puerto y tipo de seguridad de cada uno.
Cifradas en la base de datos de la empresa. Al actualizar una cuenta sin escribir la contraseña de nuevo, se conserva la que ya estaba guardada en lugar de borrarla.
Sí. La bandeja tiene un selector de cuenta y cada una conserva sus propias carpetas y sus propios datos de conexión, de modo que ventas, soporte y administración pueden trabajar cada una con la suya.
Que la conversación por correo deje de ser propiedad del vendedor y pase a ser de la empresa. Cualquiera del equipo puede retomar un hilo, y el correo se lee al lado de la ficha del cliente, su estado de cuenta y sus cotizaciones, que es el contexto que hace falta para contestar bien.
No hace falta ninguna extensión especial de correo en el servidor: el cliente está escrito dentro del producto. El esquema que necesita se crea y se actualiza solo la primera vez que se usa el módulo.
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