La IA mejora y completa las fichas de tu catálogo: títulos, marca y modelo, de forma individual o masiva. Ideal para catálogos importados de distribuidores, donde la marca y el modelo vienen embebidos dentro del nombre. En la integración con VentasGuate completó la marca en 1061 y el modelo en 1007 de 1071 productos.
Un catálogo importado o heredado llega siempre igual: nombres crípticos del proveedor, descripción vacía, sin palabras clave y con la categoría puesta a ojo o directamente sin poner. Así, la tienda en línea no se encuentra en Google, el buscador interno no sirve y el vendedor tampoco sabe qué es cada cosa. Arreglarlo a mano son meses de trabajo que ninguna pyme tiene.
Petros genera esas fichas con la IA configurada por la empresa, y no devuelve texto suelto sino los campos que el catálogo necesita: un título técnico de hasta 80 caracteres con marca y modelo, una descripción corta de hasta 160 caracteres que dice qué es y para qué sirve, una descripción larga estructurada, entre cinco y diez palabras clave, y la categoría que le corresponde.
La descripción larga tiene una estructura fija, y eso es lo que la vuelve utilizable: un párrafo de introducción, características técnicas reales del modelo, aplicaciones y usos, contenido de la caja, y una nota final que advierte que las características y el contenido pueden variar según el lote o la región y que conviene confirmar con un agente de ventas. Esa nota no es decorativa: es lo que evita que una especificación generada se convierta en una promesa que el negocio no pueda cumplir.
Con las categorías hay un cuidado que salió de un problema real. El árbol de un catálogo grande tiene cientos de categorías y muchas se llaman igual —diecisiete «Accesorios», tres «Celular», tres «Baterías»—, así que si a la IA se le da la lista plana con el nombre de la hoja, elige la homónima equivocada: así terminaron fundas de teléfono clasificadas bajo trípodes y audífonos bajo amplificadores. Ahora se le entrega cada categoría con su ruta completa, y el error desaparece.
Hay dos modos, y conviene saber cuál usar. El de creación arma la ficha desde cero para un producto que no tiene nada. El de mejora parte de lo que ya existe —incluida la categoría actual con su ruta completa— y lo corrige sin tirar lo bueno. Y todo pasa por un parser tolerante, porque en las mediciones contra la API real los modelos devuelven el JSON sin cerrar buena parte de las veces: si sólo falta la llave final se recupera la ficha entera, y si el corte cayó a mitad de un valor se prefiere fallar antes que guardar una descripción truncada.
Así llega un producto de un archivo de proveedor y así queda después de pasar por la generación de ficha:
| Concepto | Monto | De dónde sale |
|---|---|---|
| Nombre original | "TALADRO PERC 1/2 750W XT" | Como viene del proveedor |
| Título generado | Técnico, hasta 80 caracteres | Con marca y modelo si los hay |
| Descripción corta | Hasta 160 caracteres | Qué es y para qué sirve |
| Descripción larga | Con estructura fija | Specs, usos, contenido de la caja y nota de variación |
| Palabras clave | Entre 5 y 10 | Para el buscador y para Google |
| Categoría | Elegida con ruta completa | No la homónima equivocada |
El renglón que más valor agrega no es la descripción: es la categoría bien puesta. Un producto mal categorizado no aparece cuando el cliente navega la tienda, y no aparecer es exactamente lo mismo que no tenerlo, por bonita que sea su descripción.
Ejemplo ilustrativo. La empresa es ficticia; las tasas, los decretos y las fórmulas son los que Petros aplica de verdad.
Título técnico de hasta 80 caracteres con marca y modelo, descripción corta de hasta 160 caracteres, descripción larga estructurada, entre cinco y diez palabras clave y la categoría más adecuada del árbol de la empresa.
Crear arma todo desde cero para un producto que no tiene datos. Mejorar parte de lo que ya existe —nombre, marca, modelo, descripción y categoría actual con su ruta— y lo corrige sin descartar lo que estaba bien.
Entregándole cada categoría con su ruta completa en lugar del nombre de la hoja. En un árbol grande hay decenas de categorías homónimas, y con el nombre suelto la IA elige la equivocada: así terminaron fundas de teléfono bajo trípodes. Con la ruta completa, el contexto alcanza para decidir bien.
La instrucción pide especificaciones reales del modelo y prohíbe inventarlas, y la descripción larga cierra siempre con una nota que advierte que las características y el contenido de la caja pueden variar según el lote o la región y que conviene confirmar con un agente de ventas. Para un catálogo técnico, revisar los productos críticos sigue siendo lo recomendable.
El sistema la interpreta con un parser tolerante: si sólo falta el cierre del objeto, recupera la ficha completa; si el corte cayó a mitad de un valor, descarta la respuesta en lugar de guardar una descripción truncada. Es preferible fallar y reintentar que publicar texto cortado.
15 días gratis. Sin tarjeta. Sin contratos.
Crear mi empresa en Petros